Siguiendo con la tradición de todos los años, Australia organiza la mayor parte de los torneos que inician la temporada, será porque aprovechan el buen tiempo para atraer al turismo o simplemente que esperan que los jugadores lleguen a los torneos iniciales tras la pretemporada con la cabeza fuera de sitio entre el jet-lag y el cambio de temperatura con respecto al resto del mundo... supongo que lo harán para ver si así ganan algo de una vez los representantes de las naciones de Oceanía. Lo que está claro es que cada vez aumenta el prestigio de estos torneos a los que acuden cada año más jugadores top-ten, en un afán de verse bien preparados para la primera gran cita del año: El Open de Australia. En representación a nuestra Armada Española se desplazaron hasta allí Carlos Moyá, Fernando Verdasco, y Rafa Nadal. Lo cierto
es que sucedió lo que nadie esperaba (al menos eso dicen los medios de comunicación, porque lo que es yo tenía claro que este momento llegaría), Rafa Nadal cayó en primera ronda, lo cierto es que por una lesión, pero no hay más que decir que era muy previsible que esto sucediera. El exceso de partidos, y el cambio horario agotan a cualquiera, y si además le sumamos el "Factor Nadal", lo raro es que no llegara antes. Os preguntareis que es el "Factor Nadal", pues yo lo defino a raíz de su forma de juego que basicamente consiste en: partidos largos y agotadores, puntos excesivamente peleados, falta absoluta de técnica, golpes desgastadores (porque recuerdan a las coces que dan los animales), y suerte para ganar el punto. Quizá exagere, pero quien diga que el chico sabe jugar, miente. Es un gran tenista de cabeza por su mentalidad y tiene todo para ser un grande si se aplica al 100% y cambia su
sistema, mientras tanto sólo será un garrulo que gana partidos.
A lo que íbamos, que no quiero empezar a largar demás, jeje. Carlos Moyá despeja dudas y renace de nuevo en otro torneo en el que en esta ocasión alcanzo la final jugando un gran tenis, apeando por el camino al otro español en liza, Fernando Verdasco, en una durísima segunda ronda en la que el madrileño le arrebató un set y forzó en los otros dos sendos tie-breaks que Moyá se adjudicaría. También se despidieron, víctimas de Charlie, dos de los favoritos a ganar el torneo, el chipriota Marcos Baghdatis y el francés Richard Gasquet. Carlos dió una imagen de mucha solidez y confianza incluso en la final ante el favorito número 3 del torneo, el
estadounidense James Blake que lo derrotó en 3 disputados sets, por 6-4, 5-7, y 6-1. Blake que ostenta posición de top-ten, se ve con muchas posibilidades para dar la campanada en el Open de Australia tras los buenos resultados del inicio de temporada y la determinación con la que sentenció cada uno de los partidos de este torneo.
En el cuadro de dobles y sin representación española, se impusieron ante el resto de parejas el dúo formado por Paul Hanley (AUS) y Kevin Ullyet (ZIM) que superaron en la final a la pareja número 2 del mundo: Mark Knowles/Daniel Nestor (BAH/CAN).
Tras este torneo, Charlie afianza sus posibilidades de obtener un buen resultado en el Open de Australia, mientras que una vez terminado el torneo, Rafa Nadal ha confirmado que asistirá al primer grande de la temporada. Veremos si esta posible imprudencia no le juega una mala pasada parael resto de la temporada.
Un Saludiño:
Lito :)